Hola! Sé que he estado desaparecida y sé que tenía esto cogiendo un poco de polvo pero YA ESTAMOS DE VUELTA! Y es que necesitaba desconectar de todo esto, necesitaba un poco de tiempo para pensar cómo enfocar algunas cosas y saber hacia dónde tirar. No obstante, ya os adelanto que se acercan cosas nuevas.

De momento, traigo dos viajes con recomendaciones. Aunque el viaje a Málaga no fue el primero que hice quería hablaros de él porque este año he pasado la última noche del año allí y considero que es mejor hablar de todo lo que hicimos por allí primero. Así que, allá vamos!

Para empezar, deciros que este año el grupo de amigos decidimos viajar a Málaga para pasar allí la Nochevieja y es que nos encanta el sur tanto por sus gentes como por sus costumbres y por su comida (por supuesto). La verdad es que el truco para conseguir un alojamiento barato es escoger el destino pronto y es que así puedes encontrar verdaderos chollos. Nosotros estuvimos en pleno centro histórico de Málaga, en un apartamento (ya que éramos bastantes), y estábamos cerquísima de todo.

Estuvimos por allí 3 días así que nos dio tiempo a hacer un poco de turismo. Salimos de Alcoy pronto para poder llegar y aprovechar toda la tarde, ya que nos separan de Málaga unas 5 horas más o menos. Cuando llegamos, lo primero que hicimos fue reponer fuerzas en un bar-restaurante que quedaba cerca del apartamento. Además, estaba en una plaza totalmente peatonal y, por lo tanto, no pasaba ni un coche. Pudimos probar los clásicos Flamenquines y unas tortas de Camarón estupendas.

Por la noche fuimos hasta el puerto donde encontramos un mercadillo navideño con un sinfín de artículos artesanales y donde nos animamos a tomarnos unas cervezas así como batidos. Lo mejor, sin duda, las vistas hacia el mar. Al día siguiente, ya era el último del año y como no, lo empezamos con un buen desayuno a base de Churros con Chocolate y Molletes en el Café Madrid, que a todo esto os dejo el enlace por aquí por si queréis echarle un vistazo.

Una vez con las pilas cargadas nos fuimos a ver el exterior de la Catedral de Málaga y sus alrededores y terminamos comiendo en el Picasso (por si queréis curiosear aquí) donde probamos la Sangría Malagueña y comimos a base de tapas (que es lo más típico) y un plato principal (vamos, que estuvimos allí buena parte de la mañana).

Por la noche, y para despedir el año, nos aventuramos al El Palacio (que por si no lo conocéis os dejo el enlace aquí). Se trata de un edificio que se convierte en salones y salas de fiestas para pasar una noche inolvidable. Personalmente, exceptuando, quizá, el servicio de autobús (ya que está a las afueras y si bebes alcohol es mejor no conducir…) todo fue genial.

Y hasta aquí nuestra aventura por Málaga. Os invito a que os paséis por esta ciudad, ya que tanto en verano como en invierno es preciosa. Y vosotros ¿dónde habéis pasado la última noche del año?

Besos.

L.

 

 

 

 

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