Como bien dice el título hoy toca aventura por Andorra. La cosa es que desde pequeña cuando se acercaba diciembre siempre iba con mis padres allí, sobre todo por Nochevieja. No obstante, con el tiempo dejamos de ir. Hasta ahora, aunque esta vez con una compañía diferente.

Han sido tres días por Andorra. Muy intensos (todo hay que decirlo) pero perfectos. Llegamos allí sobre mediodía (más o menos) y lo primero fue llenar la panza que 6-7 horas de trayecto dan hambre. Así que fuimos a la Tagliatela (os dejo en enlace aquí). Se trata de un restaurante italiano (uno de mis favoritos) y la comida es impresionante, además del servicio.

Una vez con el estómago lleno nos registramos en el hotel. Escogimos el Hotel Pyrénées (Os dejo su página aquí). Está situado en pleno centro de Andorra la Vella y por lo tanto, tiene fácil acceso a todos los puntos clave. Además, tanto el servicio como la infraestructura es perfecta, dado que están totalmente a tu disposición y las habitaciones son comodísimas. 

Por otra parte, el hotel tiene un restaurante tanto abierto al público como para los clientes del propio. Se trata del Restaurante 1940 y tienen una carta pequeña pero muy apetecible. En cuanto a precios, son muy asequibles.

Otro restaurante que no puedo dejar de lado es La Cantina, es un italiano pero más decantado a pizzas. De hecho, he de señalar que las pizzas que pedimos eran estupendas y los postres de 10.

Por supuesto y no puedo acabar el post sin mencionarlo lo más divertido fue el rato que pasamos en el Palau de Gel Andorra (os dejo el enlace) donde patinamos sobre hielo y cuya experiencia fue fantástica (aunque he de reconocer que soy un poco torpe sobre el hielo). Además, también subimos a las pistas de Arinsal (pincha aquí) para esquiar y pasar la mañana/tarde del sábado.

Una experiencia única, ya que el que va quiere volver.

Besos.

L

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