Vuelve. Esas fueron las palabra que le dije. No hizo caso. No volvió. No importa. Sigo esperando a que lo haga. A que vuelva. Que me traiga la sonrisa, la alegría, las ganas de hacer cosas.

Vuelve para que recupere aquello que perdí. Vuelve para cuidarme. Vuelve y devuelve lo que te llevaste. Dicen que el tiempo pasa, que el tiempo cura, que el tiempo pone cada cosa en su lugar pero no termina de ser cierto. El tiempo no cicatriza ni llena el vacío que se deja.

Pero el tiempo espera, da oportunidad y, quizá, lo más importante, paciencia. En el fondo se que volverá, que está conmigo. Lejos pero a la vez cerca. Siempre vuelve, siempre estará ahí, siempre espera y aguarda. Y es que esté donde esté se que vuelve a comprobar que todo esta bien, en su sitio, en orden.

Cuídate, cuídame, cuídanos. Y lo más importante, vuelve.

L.

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