Empieza la temporada de las ferias y es que todas ellas son muy beneficiosas para todos aquellos que colocan su stand porque uno, es una oportunidad de darse a conocer y dos, pueden vender sus productos.

Este fin de semana se ha celebrado la decimotercera edición de la Feria Agroalimentaria y Gastronómica de Muro y he de confesaros que nada más pisar la plaza donde estaba situada se te abría el apetito.

Para aquellos que no conozcáis la localidad de Muro os hablo un poquito de ella. Para que os ubiquéis se sitúa muy cerca de Alcoy, a escasos 15 minutos en coche más bien, y pese a ser una localidad pequeña tiene mucho que ofrecer a todo aquel que la visita. En Muro puedes encontrar desde las callejuelas que conforman el clásico pueblo de interior hasta unas fiestas de Moros y Cristianos muy interesantes como un particular Carnaval que dota de color sus calles. Lo dicho, una localidad que llama la atención de aquel que la visita.

Pero bueno, a lo que íbamos. Este fin de semana han celebrado la decimotercera edición de dicha Feria y la verdad es que se superan año tras año. Situada en la Plaça del Matzem, centralizada y sin perdida, los diferentes stands que allí se encontraban nos ofrecían sus mejores productos. He de comentaros que esta Feria tiene como objetivo principal dar a conocer los productos de zona, productos españoles y de la
tierra que da gusto degustar.

De hecho se podían ver embutidos, mieles y especias, pinchos típicos, licores como El Quemaito, comida vegana y hecha con elementos ecológicos como por ejemplo las trufas veganas de Mercamuro (riquísimas, por cierto), jamón serrano, quesos de Gandía e incluso cerveza hecha en l’Alquería.

Además, también podías disfrutar de música en directo mientras degustabas esas tapas o las típicas “coquetes” de la zona de una de las foodtrucks que también se encontraban allí.

Y bueno, si te apetecía algo dulce solo tenías que acudir a los puestos más golosos como el de Co-m-me, un stand que venía de Alcoy y ofrecían cupcakes, galletas y mil cosas más. O también podías dejarte caer por el stand de las cocas dulces más artesanas o comerte unas galletas enormes.

Vamos, una tarde diferente donde podías degustar todo aquello que quisieras y, además, a unos precios muy asequibles.

            Enhorabuena por esta edición!

                       L.

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