Siempre se ha dicho que Sevilla es una ciudad fantástica, que peca un poco de exceso de calor y donde, sin duda, se pueden encontrar sevillanas mires por donde mires. No obstante, hay que decir que Sevilla encierra magia, arte y mucha cultura y que solo hay que saber dónde mirar.

Si buscas un lugar donde dormir, económico pero a la vez acogedor, siempre puedes recurrir a todas las pensiones, hostales y hoteles que se encuentran en el Barrio de Santa Cruz, un barrio cuyas callejuelas te resguardarán del calor del día y te refrescarán por la noche; ejemplo de ello la Pensión La Montoreña. Además, entre las callejuelas tendrás acceso a todos los monumentos y arquitecturas centrales, ya que el barrio de Santa Cruz se encuentra en pleno centro.

Cuando llegamos a nuestro destino y decidimos ir a explorar lo que nos envuelve; al principio, siempre vas un poco perdido pero eso es algo que le pasa a todo el mundo y por ello existen los guias y tours por las ciudades. Una de las agencias que mejor puede explicarte los barrios principales así como el casco histórico es Sevilla Free Tours. Está formado por un grupo de jóvenes que hacen que las visitas al casco histórico (Plaza de España, Fábrica de Tabaco…), al barrio Santa Cruz (Judería) y al de Triana tengan un aire de lo más ameno y participativo. Además, siguen un sistema de propinas, es decir, eres tú el que decide lo
que vale la visita guiada.

Por supuesto, otro de los puntos que un visitante que viaja a Sevilla no se puede perder es el paseo en barco por el Guadalquivir. Hay muchos tipos de “crucero” pero, sin duda alguna, el más completo es el pack que ofrece una visita guiada por el cauce del Guadalquivir, la visita a la Maestranza y por supuesto a la Basílica de la Macarena. Este lo podes encontrar en el siguiente enlace (pulsa aquí) No obstante, si quieres disfrutar de una cerveza o una copa de vino sobre las aguas del Guadalquivir también puedes optar por lo que ofrece Guadaluxe, un paseo completamente ecológico. (pulsa aquí)

No puedes marcharte de Sevilla sin disfrutar de un “Tablao flamenco” donde podrás aprender la esencia flamenca y disfrutar de los diferentes palos que esta modalidad de baile contiene. ¿Un sitio donde disfrutar de ello? La Casa del Flamenco. Un lugar acogedor y en petit comité para pasar una noche diferente. Además, en La Carbonería, un sitio donde reunirse con amigos, se encierra toda la energía del flamenco más puro de forma totalmente gratuita.

Como colofón de la visita, por supuesto, no podemos dejar de lado la Catedral ni la Giralda, joyas de la corona. En la visita a  la Catedral se puede incluir una visita a sus cubiertas, algo muy curioso de ver. Eso sí, si subís las 45 rampas que tiene la Giralda para ver las preciosas vistas que aguardan en lo alto, coged mucho aire y paciencia.

Por otra parte, otra de las visitas imprescindibles son las del Real Alcázar y los Jardines de María Luisa. Vegetación, decoración y caminos imperdibles que no podéis dejar pasar.

           En cuanto a gastronomía, siempre se ha dicho que por el sur lo que se lleva es la caña y tapa y bien, lo mejor son las tapas. Hay mucha variedad y muchos sitios donde poder probarlas. Algunos de ellos como Las Teresas o Las columnas además del Mesón Castellano donde repetiréis seguro y si estás en el barrio de Triana La Boca el León te sorprenderán. Precios económicos que junto a la calidad te llamarán a repetir. Ya que estás en Andalucía, no puedes dejar de probar la pringa y el salmorejo. Si quieres una bebida típica como el Vino de Naranja pásate por El peregil y, si por otra parte te apetece disfrutar de un italiano en unos antiguos baños árabes siempre puedes probar en el restaurante San Marco de Santa Cruz.

                                                         Y recuerda, todos necesitamos algo de sur para poder ver el norte.

                                                                                           Besos. L.

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